y con esto tocaré uno de los temas más sensibles de mi vida y lo diré sin remordimientos. Aquí voy, tres, dos, uno, Ok no, no lo diré. Perdonen mi cobardía, pero hoy en día amar a los animales no se compara con amar a las personas, y el cáncer no se compara con la diabetes y ser fanática de los libros no se compara con ser la chica más popular y ser profesora no se compara con ser doctor. Porque siempre hay algo más digno que otra cosa, algo más terrible que otra cosa, y el dolor tuyo por el mío no tiene ni patas ni cabezas. Que mal estamos señores, si seguimos comparando mi problema por el tuyo, no vamos a llegar a ninguna parte. Mis sentimientos y los tuyos son dos cosas distintas eso sí, pero de igual importancia, porque somos personas y no podemos estar rankeando la gravedad de los problemas de los otros. Si es una persona que importa y valoramos, un uno y un diez son la misma cosa, punto final.
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