viernes, 23 de marzo de 2018

Dedicado a todos aquellos hombres que se auto-proclaman feministas (pero que en realidad no lo son)

Cuando tenga una hija quiero mostrarle las escritoras más emotivas que he leído: rupi kaur, lang leav, sylvia plath, nayirrah waheed, maya angelou. Quiero que aprenda acerca del arte detrás de la sanación, el poder de su propia belleza, el peso de su propio valor como persona. Quiero que lea a estas poetas y que crezca más allá de sí misma. Y por esta misma razón, no quiero mostrarle la TUYA. ¿Por qué? Porque vas a romperle sus alas y tirarlas al suelo, porque vas quitar sus hojas de sus ramas y a remover los pétalos de sus flores. Tú escribes acerca de estar rota y ser frágil como si fuese un labial color rosa, como si ser aplastada es lo que la hará ser adorada por otros. No dejaré que mi hija piense que estar rota, ser pequeña y guardar silencio es la forma de encontrar a alguien que la ame. No dejaré que se convenza a sí misma que llorar en la ducha y morirse de hambre es el camino para encontrar a la persona indicada. No la dejaré leer acerca de qué tipos de mujeres merecen respeto y en qué se tiene que convertir para ser apreciada. No la dejaré interiorizar la competencia absurda entre otras mujeres, sus hermanas. Ella aprenderá que es respetable y valiosa porque ella existe. Ella aprenderá que estar enojada está bien, que ser fuerte está bien y que luchar por sus derechos fervorosamente es algo que la tiene que llenar de orgullo. Ella crecerá sabiendo que no es más o menos que cualquier otra mujer y que las mujeres que la rodean no son su competencia ni sus enemigas. Ella aprenderá que no es un puzzle incompleto, y que por medio de su resiliencia y fuerza interna aprenderá a levantarse frente a lo adverso. No hay absolutamente nada feminista al decir qué tipo de mujeres tienen valor. TODAS somos valiosas, y lo que puede ser bronce para ti, puede ser oro para otros. No es feminista al proclamar a una mujer rota como tú trofeo. Nuestra tristeza no es un premio que tienes que ganarte. Si tratas de arreglarnos sólo para incluir un nombre más en tu lista de victorias, no eres mejor que el que nos hizo ser así en primer lugar. Y lo que más me enoja es que no hay nada feminista al hacer dinero o conseguir más seguidores o fama por medio de nuestras experiencias. Deja de escribir acerca de nosotras, escribe acerca de ti mismo, nosotras estamos aquí para escribir nuestras propias historias. Ser feminista es más que escribir acerca de las mujeres. Es más que llamarnos "bonitas" cuando subimos una foto y esperar tu nota de agradecimiento por el simple hecho de creer que tu machismo lo merece. Si levantas a una mujer pero aplastas a otras, si ves nuestra lucha como algo romántico, si nos reduces a premios y bebidas alcohólicas, si esperas a que aplaudamos tus palabras hermosas porque te proclamas HOMBRE FEMINISTA pero en la vida real no eres capaz de respetarnos un poco y tan sólo esperas que esta táctica te ayude a conseguir aprobación y/o sexo déjame decirte que yo sí puedo ver a través de ti y me encargaré que todas mis hermanas puedan verte como el animal sin corazón y despiadado que eres. Así que no, no le mostraré tu "poesía" a mis hijas. Y espero que mis hermanas no se las muestren a las suyas, tampoco.