sábado, 21 de enero de 2017

Spoiler: En el fondo, es sólo cuestión de ganas.

Era real. Sé que sólo tú y yo sabemos esto, es decir, podría intentar explicárselo a otra persona y nunca lo sentiría como yo, porque es casi imposible describir la conexión que tienes hacia alguien que cuando está contigo sientes que siempre te ha pertenecido. Te sentí mucho antes de que me tocases con tus manos. La magia entre nosotros estaba en lo que no podía explicar con palabras y así me di cuenta que era de esa forma como el querer y amar debía sentirse. Tú y tú ternura, tú y tus hermosos gestos de amor, tu deseo, tu piel, tú olor, el sabor a ti, el "te quiero" que me decías con tus ojos, tu sensibilidad, tu complejidad, simpleza y todo lo hermoso que me recuerda a la esencia de ti, me atormenta en noches como estas. Pero después, llega un momento de la noche en el que inevitablemente mis pies vuelven a tocar tierra, y siento como llega una voz que baja desde las nubes y me repite una y otra vez que, lamentablemente, no supiste quererme bien. Y me siento triste nuevamente porque aún no logro entender por qué esta conexión no logra desaparecer ni con la distancia ni con la escasez de tiempo. Quizás no eres para mí. O quizás el momento no era el correcto, y necesitas un poco de tiempo para darte cuenta que sí nos pertenecemos. Sea cual sea la respuesta quiero que sepas algo: mi lugar favorito es contigo, no importa cuando leas esto. 



Vuelve.



sábado, 7 de enero de 2017

La razón por la que siempre te escribo cartas de amor.

Nunca he querido enamorarme, me aterra mucho compartir un nivel de intimidad con alguien tan inmenso e intenso que sienta que no pueda controlar. Sé que el amor no se decide, que como muchos piensan tal vez simplemente sucede. Pero yo pienso que mucho antes de que ese amor se desarrolle, el hecho de ver a alguien con ojos de ser algo más en tu vida y querer compartir con esta persona en un nivel amoroso, eso sí forma parte de una decisión, que al fin y al cabo puede llevar al enamoramiento. Yo siempre he sido muy mala para eso. Las personas que han sentido algún tipo de interés las he rechazado, porque rara vez he sentido la necesidad de estar con alguien y en verdad siento que muy pocas personas disfrutan o aceptan la simpleza de lo que me gusta hacer con alguien más. Pocos me entienden. No me gusta la superficialidad, y odio sentirme presionada a decir, contar o hacer cosas que no quiero. 

Una vez, pensé que el amor finalmente había llegado. Sentía una felicidad indescriptible sólo por el hecho de pensar en él pero también me sentía aterrada. Algo nunca se sentía bien con esa persona. Todo era difícil, nada era como yo esperaba. Lo simple, lo bonito, los detalles y todos los momentos y el cariño que yo anhelaba no estaban ahí. Fue muy triste porque lo quería con todo lo que puede abarcar la palabra todo, y por un momento llegué a pensar que en verdad las decisiones que había tomado en no salir con otros sí tenían sentido porque ahora estaba con alguien que realmente quería. Todos los poemas que había leído y todas las canciones de amor finalmente tenían sentido. No habían dudas, sólo amor en mi inocente corazón. Pero lamentablemente el amor no es suficiente, y una vez que me hieren, ya nada se siente igual. No me dejo hundir por ese dolor sino que prefiero sentirlo muy fuerte, lo acepto y luego, cuando me siento preparada, lo dejo ir. Ojalá pudiese decir que sí escribo para alguien, que me he enamorado y que este es mi corazón botándolo todo pero no es así. Nunca me he enamorado, pero sé que soy capaz de hacerlo. Y esa es la razón por la que siempre te escribo cartas de amor, aunque no existas aún.



jueves, 5 de enero de 2017

y aún así me alcanza el corazón para sentirlo todo...


He intentado protegerme, quererme y ser positiva frente a las adversidades de la vida, pero es difícil. Porque no es cosa de levantarse en las mañanas y decir frente al espejo "soy hermosa". Es mucho más que eso, es mucho más que lo físico. Es aceptar tus partes más vulnerables, aquellas que te hacían sufrir desde pequeña y que día a día intentas olvidar porque duele mucho recordarlo. Es aceptar aquellos lugares y defectos que todos ven y ruegas para que no se den cuenta una vez que aquellas personas forman parte de tu vida. Es aceptar tu cuerpo e intentar no morir de tristeza cuando algo precioso no te queda como tú quieres. Es decir "no importa" y sentirlo de verdad. Las tallas o la ropa no dicen algo de tu cuerpo, sólo tú puedes decir algo al respecto y es por eso que eliges apreciarlo. Es mirarte al espejo sin maquillaje y dejar de decir "soy horrible" porque no es verdad. Y si te maquillas es porque disfrutas de ello y sabes lo lindo que es para ti marcar tu estilo con cada cosa que usas, con cada color que hay en tus ojos, con cada labial que pintas tus labios. La belleza está en todas aquellas personas que la ven y que ven más allá de lo que hay afuera. He conocido a mujeres con el pelo teñido, con mucho maquillaje y también sin ninguna pizca de ello, y jamás se me ha pasado por la cabeza juzgarlas por su naturalidad o por su falta de ella. 

Quiero decir que quererse es algo por lo que se lucha día a día, al igual que el intentar crecer y ser una buena persona. Ninguna de estas cosas las doy por sentado porque son frágiles y un paso atrás afecta muchísimo. Los días en los que todo parece difícil, todo me duele y me logra afectar de una manera que no puedo expresar con palabras- son los días en los que pongo a prueba todo lo que he intentado conseguir. Soy sensible, no puedo evitarlo. No puedo evitar llorar y no sentirme afectada por aquellos sentimientos que se van de mis manos. Sólo quiero que sepas que tú, estés donde estés, sí puedes con esto, sí puedes quererte. Eres una persona hermosa y lo sé porque estoy segura que no he sido la única que ha visto la luz que puedes irradiar cuando te iluminas. Desearía que fueras luz siempre y si fuera por mí, te ayudaría a conseguirlo, te apoyaría y te daría todas las fuerzas y el amor que necesitas, pero solo tú puedes ayudarte a ti mismo/a. Sólo tú puedes sanarte y sé lo difícil que es intentarlo una y otra vez y no ver avances, también sé lo mucho que duele tener días malos en los que parece que todo el esfuerzo ha sido en vano, pero no lo es. Los días así están permitidos, porque eres un ser humano. Quiérete, quiérete mucho por favor. Quiérete como persona con tus virtudes y con tus defectos, porque todos merecemos darnos otra oportunidad para intentar ser mejor de lo que fuimos. No mires atrás, sólo hacia adelante y así espero, algún día, poder encontrarte en mi camino y abrazarte tan fuerte que olvidarás que alguna vez te sentiste incompleto...





lunes, 2 de enero de 2017

Como si no te quisiera con todo el cuerpo.

Se siente como si el tiempo pasara tan rápido cuando están juntos que no podías entrelazar tu mano con la suya por más de unos segundos porque las manillas del reloj giraban tan velozmente que mezcla los atardeceres con amaneceres. Y cuando piensas en las noches sintiendo sus caricias y su respiración, sientes como si así es como la vida debiese ser, tú y él siempre, y no puedes recordar cuándo fue la última vez que te sentiste tan feliz simplemente mirando las estrellas y acariciando su pelo por horas, o cuando te sentiste tan contenta por las noches mirando el techo hasta las dos de la mañana porque sentías que ya no estabas sola.

Y de repente

El ya no está, pero sigue ahí, sólo que ya no de la misma manera, y lo único que puedes hacer es esconderte debajo de tus sábanas y de ti misma o en lugares públicos o delante de cualquier persona con tus pañuelos que no son tan obvios porque es la primavera y el polen te irrita los ojos y hace que tus lágrimas caigan desde tu casa hacia el lugar donde solían ir. Tratas desde lo más profundo de tu corazón en no reproducir en tu cabeza cada momento que pasaron juntos, y no quieres eliminar sus conversaciones ni sus fotos porque no quieres olvidar aunque sabes que debes, y las cosas que existieron antes de que él existiese te recuerdan a él de igual forma y no es justo que el sólo hecho de leer un libro te den ganas de romper en llanto. Y te siguen dando ganas de repetirte a ti misma que no deberías sentirte tan triste, que necesitas dejarlo ir porque así es como debe suceder, y lo extrañas pero no puedes porque los atardeceres que cayeron tan rápidamente cuando lo tenías en sus brazos ahora pasan lentos, y todos los colores del cielo se mezclan y pintan palabras que puedes leer con los ojos cerrados y se convierte en esto, en la realidad que me dice que todo terminó y que nunca va a volver.